Por Alfredo Grande
Estamos ante el nivel fundante de una realidad que nos obstinamos a negar. La letra escrita que entra con dolor, pero sin sangre. La poesía, y Vicente Zito Lema es un poeta y por lo tanto toda su militancia es poética, sigue siendo un arma cargada de futuro. Pero que ahora es nuestro presente. Se repite, con la verborragia propia de la cultura represora, que "siempre es triste la verdad, lo que no tiene es remedio". Resignación de aquellos que confunden derrota con fracaso. Siempre el remedio es la verdad, y la verdad nos seguirá haciendo libres. Incluso para sostener, porfiadamente, que todos nuestros sueños son posibles. Por eso hemos decidido en la Agencia de Noticias Pelota de Trapo hacer circular esta carta, para que la verdad sea nuevamente una de los rostros de la dignidad.